El hombre comprendió la importancia de la higiene bucal desde muy temprana hora. El uso del cepillo dental no es en absoluto una cuestión moderna, ya que, el primer cepillo dental del que se tiene constancia, que se encontró en China, data del 1600 A.C.
La pasta dental es incluso anterior, la primera fue creada por los egipcios hace 4.000 años y estaba hecha a base de piedra pómez y mirra. Los griegos y los romanos la enriquecieron  incorporando huesos y conchas molidas, y los chinos en el s. IX ginseng y menta.

Evolución de la pasta dental

Hasta 1850 las primeras versiones de pasta dental de producción masiva contenían jabón, y es en esta época cuando en Francia se pasa del polvo a la pasta o crema dental.
En 1890 aparece por primera vez la pasta dental en tubo y el flúor se incorpora por primera vez en 1914. Mas tarde, en 1945, el jabón se sustituye  por lauryl sulfato de sodio. Hoy en día los dentífricos contienen otros principios activos además de flúor, aunque este se considera la mayor causa de reducción de las caries.

Por lo tanto, la evolución de estos dos elementos imprescindibles de la higiene bucal, el cepillo y la pasta, ha tenido como resultado que el uso de una buena pasta y un buen cepillo de manera correcta y constante haya reducido notablemente las caries en la población.

Si nos cepillamos los dientes debidamente nos pasamos, 38 días en esta actividad. Desde Clínica de Ortodoncia Dr. Arturo Baca, os damos algunos consejos para hacerlo correctamente.

En el próximo post hablaremos sobre el tercer elemento que completa una buena higiene bucal, el colutorio.